Logo AMEC
Noticias
Ally-shoring: cuando la ideología se viste de modelo productivo
19 de septiembre de 2020

Para las empresas exportadoras, mimetizarse con el entorno para mostrarse como un local se está convirtiendo en un requisito necesario para entrar en los mercados exteriores.

 

Una de las consecuencias más interesantes (analíticamente) de la pandemia actual está siendo la aceleración de unas tendencias que ya se intuían previamente y cuya interacción hace emerger fenómenos no previstos. Dos de estas tendencias son la regionalización y el proteccionismo.

 

Por regionalización hacemos referencia a un modelo que tiende a favorecer las relaciones económicas, políticas y estratégicas entre países de una misma región, en detrimento de un modelo más global. En parte, la regionalización es a la vez causa y consecuencia de la decadencia de las principales organizaciones multilaterales, pero el papel de China como potencia frente a Estados Unidos también ha favorecido una carrera por atraer países bajo sus respectivos campos de influencia.

 

Respecto al proteccionismo, no es nada nuevo. En épocas de recesión económica es habitual recurrir al discurso de “nosotros primero”. Si bien antes de la pandemia ya habíamos asistido al auge de un discurso proteccionista de tono más o menos demagógico, en los últimos meses asistimos al lanzamiento de planes nacionales de recuperación económica que se fundamentan ampliamente en el retorno de la fabricación al territorio.

 

Una de las principales consecuencias para las empresas exportadoras es la necesidad de aplicar estrategias de entrada en los mercados que les permitan “mimetizarse” con el entorno para ofrecer una imagen local. Esto se refleja en el papel cada vez más importante de la inversión en filiales y la colaboración con socios locales.

 

Siendo pragmáticos, los líderes políticos son conscientes de que no es posible generar de la nada un sector productivo o resucitarlo. Se requiere mano de obra, talento, experiencia, tecnología, infraestructura y recursos, entre otros. Es en esta línea que Elaine Dezenski, senior adviser en la Foundation for Defense of Democracies, y John Austin, director del Michigan Economic Center, han publicado recientemente un artículo promoviendo una vía intermedia para Estados Unidos: el “ally-shoring.

 

Frente al reshoring y el nearshoring tan mencionados últimamente, los autores defienden un modelo en el que las redes de producción, distribución y servicios comerciales se concentren alrededor de países aliados cercanos para aprovechar las fortalezas respectivas.

 

En este modelo, la palabra clave sería “aliado”, entendido como países “de confianza” con los que ya existe una fuerte vinculación económica y que comparten un mismo régimen comercial y económico. En este caso, el régimen Occidental frente al promovido por China.

 

Con el ally-shoring asistimos a un proteccionismo económico bañado de regionalismo político en el que la influencia de la potencia sobre los vecinos se difumina tras un discurso de valores.

 


 

Susana Gonzalez Ruiz

Observatorio amec

sgonzalez@amec.es

 

© 2020 amec | Gran Via de les Corts Catalanes 684, Pral. 08010 Barcelona
  • BforPlanet.jpg
  • TheGlobalCompact.jpg
  • ITMA.jpg
  • Exportarparacrecer.jpg
  • icca.jpg
  • UNE.jpg