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Entrevista al embajador en Malasia: “Tenemos un déficit de presencia en Malasia que debemos identificar bien y cubrir”
7 de octubre de 2020

embajador-malasia.jpgMalasia es uno de los mercados con gran atractivo más desconocidos para las empresas industriales de nuestro país. Esta es la principal conclusión que extraemos en la entrevista que realizamos al embajador de España en Malasia y Brunéi, José Miguel Corvinos Lafuente, poco antes de que intervenga en el encuentro que CEI-International Affairs, la Escuela Diplomática de Barcelona, ha ofrecido a principios de octubre. Corvino Lafuente se muestra convencido en que es necesario que las compañías españolas ganen terreno en esta zona del sudeste asiático. De lo contrario, “lo harán otros”.

 

¿Qué hace de Malasia un mercado atractivo?

Existen unas condiciones muy favorables para estar aquí. Malasia es un país abierto desde el punto de vista económico, con una buena localización, muy bien comunicado y una población bien preparada con el inglés como lengua franca. Se trata de un enclave bueno para asentar una base de operaciones y trabajar para toda la región del sudeste asiático.

Ya hay una presencia de empresas españolas aquí desde hace años: Pikolín, Indra, Meliá, Roca, Repsol, Acerinox, Técnicas Reunidas… En Malasia hay un potencial de desarrollo económico y comercial para España enorme. Tenemos un déficit de presencia aquí que denemos identificar bien y cubrir. 

 

¿Cómo evoluciona la pandemia?

Es cierto que nos encontramos ahora en un momento complicado, con condiciones atípicas, tanto aquí como en otras partes. El PIB ha crecido a ritmos del 5% de media en los últimos diez años. Pero por primera vez, como apuntan las previsiones del Banco Mundial, para 2020 se espera una caída del 4,9%. Sin embargo, nos encontramos ante una buena ocasión para tomar posiciones, prepararnos y ver cuáles son los sectores y las áreas donde las empresas españolas pueden tener presencia. Mi teoría es clara: si no lo hacemos nosotros lo harán otros.

 

¿En qué sectores existen estas oportunidades en Malasia?

El reto de Malasia es de pasar de ser un país de renta media a renta alta. En esa transición, hay algunos sectores industriales en los que España puede aportar muchísimas cosas. Por ejemplo en la digitalización de la economía, ya que el gobierno tiene en marcha un programa para promover la digitalización de la industria, el Industry 4.0. Las empresas españolas líderes con la economía digital pueden trabajar en temas como las ciudades sostenibles y la automatización de los sistemas productivos. Un ejemplo es la gestión de residuos urbanos, para lo que las empresas españolas ofrecen tecnología muy complementaria que necesitan los malasios. También podemos aportar mucho en infraestructuras, transporte y movilidad urbana. Malasia trabaja en proyectos de infraestructuras que quiere desarrollar en los próximos años. Por ejemplo, existe el proyecto de construcción de una línea ferroviaria entre Malasia y Singapur, donde puede existir claramente un interés para las empresas españolas. También está prevista la modernización del metro de Kuala Lumpur, otra clara oportunidad, dado que tenemos empresas muy competitivas en ingeniería y transportes.

 

El sector energético también es muy importante en Malasia. El país es el principal productor de hidrocarburos de la zona. Petronas, productora de petróleo y gas natural, es la primera empresa del país. Aunque el petróleo está en una fase de crisis profunda, con pérdidas en los últimos trimestres, existen oportunidades de ofrecer servicios empresariales de valor añadido a este sector en Malasia. Repsol ya está presente y explota petróleo y gas en Saba (Malasia), y Técnicas Reunidas ha terminado de construir una refinería para refinar productos de petróleo y gas en el sur del país para Petronas, lo que supone una inversión muy importante. Pero pese a estos ejemplos, la realidad es que estamos muy ausentes de este mercado pese a su gran importancia.

 

¿A qué atribuye esta falta de presencia? ¿Quizás a una falta de Tratado de Libre comercio con la UE, como por fin ha llegado con Vietnam?

La ausencia de un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y  Malasia no creo que sea un factor importante, porque hay otros países europeos como Alemania o Países Bajos que sí tienen una presencia y comercio aquí muy elevada. Reino Unido, expotencia colonial, tiene también muchos vínculos intensos. Es falta de interés, y falta de necesidad de salir a otros mercados.

 

¿Por qué hay falta de interés por parte de las empresas españolas?

El sudeste asiático no es un escenario tradicional de las empresas españolas, que se mueven con mayor soltura en otros mercados. Este es un mercado diferente, nuevo. Tenemos la sensación de que hay que cubrir el déficit de conocimiento mutuo, no sólo de España hacia Malasia, sino también de Malasia hacia España. Eso se debe hacer mediante un mayor intercambio de visitas institucionales, que son importantes tanto a nivel de autoridades estatales como empresariales. Lo ideal sería que una visita oficial viniera acompañada de una delegación empresarial. Malasia es una de las partes del mundo en las que, para hacer negocios, es necesario desplazarse y conocer personalmente. Aquí se deben crear vínculos personales. Primero hay que darse a conocer, para poder tener luego oportunidades.

 

¿Por qué no han existido estas visitas si bien se trata de un mercado de alto interés?

La última visita que se produjo en Malasia de un ministro español fue en 2014 con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo. Después, en 2015, vino el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz. Teníamos previsto un encuentro en 2019 del Ministro de Comercio Internacional e Industria de Malasia, una figura que aquí es muy importante, con su homóloga en España. Se iba a celebrar una comisión mixta en materia económica y comercial, precisamente para tratar estos temas y ver cómo podemos dar un impulso a las negociaciones entre la Unión Europea y Malasia para el Tratado de Libre Comercio. Sin embargo, la visita coincidía con las elecciones en España y tuvo que anularse. Debemos incentivar la presencia y mayor número de visitas en los dos sentidos. Hay que retomar la visita del Ministro de Comercio Internacional de Malasia. Estamos intentando reactivar esta visita que la pandemia está atrasando de nuevo, esperamos conseguirla el año que viene.

 

¿Cómo podemos potenciar esa presencia de empresas en la región?

A medio plazo tenemos diversas apuestas estratégicas muy importantes para promover la presencia económica en Malasia, como es la promoción del idioma español. Estamos intentando que el español sea idioma optativo en la enseñanza malasia. El español es un idioma internacional de primera importancia, y nos sirve para generar oportunidades económicas para trabajar con todos los países hispanohablantes. Es importante tener gente preparada en sectores interesantes, como ingeniería, que hablen en español, lo que se traduce en mayores oportunidades de negocio, afinidad y flujo de simpatías hacia nuestro país. Eso serviría para recoger frutos a medio plazo.

 

Malasia ocupa el puesto 12 del ranking Doing Business, por delante incluso de países como Alemania. En los últimos tres años ha escalado rápidamente posiciones, ya en 2018 se encontraba en el puesto 24. Muchos países con los que tenemos gran relación en Latinoamérica se encuentran en ese ranking muy por debajo.

Malasia no es un país complicado. Pero atención, también tiene su idiosincrasia y es necesario conocer cómo funciona. Basta que empresas con interés hablen con empresas que ya están aquí instaladas. Estas empresas ya instaladas, les van a explicar que Malasia es un país en el que vale la pena invertir tiempo. Para entender bien el país y para ver las oportunidades de negocio que sin duda hay. España está infrarepresentada absolutamente para el nivel de nuestras empresas y el liderazgo que ocupamos en sectores importantes: infraestructuras, ingenierías, transportes, energías renovables y ciudad, debemos tener una presencia mayor.

 

¿Cuál es la idiosincrasia en cuanto a los negocios? ¿Cómo funcionan los tempos?

Lo importante es venir con alguien que conozca el mercado, porque este mercado tiene sus particularidades. Es un país eminentemente abierto a la exportación, bien inserto en las cadenas de suministro y de valor. De cara al futuro se va a tener que abrir todavía más, es una economía que pasará sin duda por un proceso de privatizaciones, y podrá requerir de empresas españolas. Hay que destinar tiempo para conocer bien cómo participar en procesos de concursos públicos, en los que la embajada puede ayudar y para conocer mejor las oportunidades del país que en el futuro que se abrirán. Hay primero que trabajar para conseguir o bien buenos asesores locales que te expliquen bien cómo se funciona en Malasia, las particularidades del mercado, o bien avanzar más y conseguir buenos socios locales, que te permitan entrar y conocer bien el mercado para participar en los concursos públicos.

Eso requiere tiempo. Que Malasia esté en el duodécimo puesto del ranking Doing Business no significa que sea facilísimo hacer negocios aquí, todo requiere tiempo. Aquí les gusta tratar con las personas personalmente y de forma presencial. Les gusta tratar con los que de verdad mandan en las empresas. No siempre pueden venir los máximos representantes a hacer presentaciones y negociaciones, pero la realidad es que aquí eso se valora mucho. Son muy asiáticos, las empresas importantes están en manos de empresarios malasios pero de origen chino, y es esa la tradición china: la de dedicar tiempo, ir suavemente, tener la deferencia de acercarte y tratar con ellos. A partir de ahí, una vez ya has hecho el contacto directo y has establecido unas relaciones, ya puedes bajar el nivel de la delegación y enviar otros directivos. Es algo que aquí valoran mucho.

 

Comentaba anteriormente que España también es una gran desconocida en Malasia.

En Malasia ven a la UE como un conjunto de países. Lo que marca la diferencia son las noticias de España, que ahora hacen referencia a la evolución de contagios. Pero apare de eso, la imagen de España en el país es positiva. Se considera un país con un estilo de vida atractivo, con una democracia europea, moderno, competitivo. Además, en Malasia hay atractivo añadido: nuestro pasado islámico. Malasia es un país musulmán. Que España tuviera presencia del islam y tenga una arquitectura y legado artístico árabe es un elemento más para los malasios para fijarse en nosotros. Y eso no es baladí. Todos los países competimos. En Kuala Lumpur hay 18 países sólo de la UE con embajada, además de otras 100 embajadas más de otros países, y todos competimos por lo mismo. Hay que aprovechar nuestra diferenciación. Del mismo modo, aquí también les interesa mucho el fútbol, y este deporte proyecta una imagen de nuestro país que es atractiva. La Liga tiene también aquí una representación.

El interés económico también va en el camino inverso: nos interesa que los malasios puedan invertir más en España. Hay fondos soberanos malasios y de otros países como Singapur  que están apostando fuerte por España. Estamos vendiendo la idea de que España es interesante por ser una economía avanzada con muchas oportunidades de negocio en sectores como el inmobiliario, el turístico, en las carteras industriales de los bancos españoles... España es también un país puente para trabajar tanto con la UE como con países latinoamericanos (por ello nos basamos en la promoción del idioma español) y norteafricanos. Malasia, como nosotros, también debe salir de su zona de confort.

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