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Teletrabajo: Las incógnitas del trabajo de mañana
19 de abril de 2022

¿El trabajo en remoto, combinado con el avance de la robótica, podría resultar en un cambio estructural? Deutsch Bank analiza las principales incógnitas.

 

Tras la pandemia, el trabajo en remoto (TR) permitió resolver de manera inmediata temas de gestión, aunque un gran número de empresas expresaron pronto algunas preocupaciones acerca de sus implicaciones negativas a largo plazo.

 

Por el lado del trabajador, muchos encontraron que el TR hizo más fácil la conciliación con la vida familiar y reducir algunos costes como los del desplazamiento.

 

No obstante, estos últimos años también han hecho patente algunas desventajas y muchas incógnitas, especialmente las relacionadas con cuál será su impacto a largo plazo sobre el modelo actual de trabajo.

 

Desventajas

En primer lugar, el TR no es posible para todos los trabajadores. En muchos casos, la presencia física es requerida. Los puestos gerenciales/administrativos y mejor pagados parecen haber encontrado más fácil trabajar de manera remota en comparación con los que tienen un salario más bajo. Esto promueve la idea de que el TR es, en algún sentido, un “privilegio” para algunas profesiones y trabajadores privilegiados.

 

Todos los grupos de edad afirman que es más difícil trabajar con otros y el grupo de menor edad también reporta más distracciones.

Una preocupación de muchas empresas es cómo impactará sobre la cultura corporativa la falta de contacto cara a cara y el trabajo en equipo. Relacionado con esto, también está la cuestión de cómo asegurar la formación continua de la plantilla, en términos de adquirir habilidades.

 

Algunas áreas donde la gestión tradicional podrían mantenerse incluyen aquellas donde existe incertidumbre acerca de cómo evaluar el rendimiento de los empleados, donde los trabajadores son necesarios por largos periodos para una tarea recurrente y donde la tarea no es transferible a otra empresa.

 

Incógnitas

Hasta qué punto las empresas convencionales pueden aprender de las plataformas tecnológicas de TR y adoptar más rápidamente ciertas prácticas vinculadas con el uso de la tecnología.

 

El enfoque actual basado en salarios podría ser reemplazado por un modelo de "pago por servicio" y "pago por hora".

 

El uso de “contratos inteligentes” (que pueden variar en función de las condiciones específicas sin un árbitro central) podría reducir la necesidad de hacer un seguimiento del proceso.

 

Los trabajadores en localizaciones menos costosas dentro del mismo país podrían ser pagados menos.

 

La mayor aceptación del TR sugiere que la deslocalización de algunas funciones administrativas a mercados emergentes podría expandirse a una gama más amplia de actividades. El potencial de ahorrar costes para los trabajadores en términos de desplazamiento podría ser anulado por niveles reducidos de ingresos o beneficios.

 

Se necesita mucha más granularidad para una interpretación significativa del impacto real de los costos del TR en las finanzas de las empresas, y para distinguir entre los ahorros a corto plazo y las reducciones a largo plazo. Dado que las empresas no tienen claro qué proporción de trabajadores harán TR en el futuro, puede haber buenas razones para que los ejecutivos no tomen decisiones demasiado rápidas y radicales sobre el uso de la propiedad.

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