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Entrevista al cónsul de EE.UU. en Barcelona: "Aquí también deberían esperar que se aplicara un España First"
28 de enero de 2021

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Entrevistamos al cónsul general de EE.UU. en Barcelona, Robert Riley, que participa en un encuentro organizado por el Centro de Estudios Internacionales de Barcelona, en uno de los momentos más intensos de la política estadounidense. Joe Biden acaba de ser proclamado presidente de los EE.UU. y todo el planeta está atento para apreciar qué dirección toma la nueva política estadounidense. El Consulado General en Barcelona, fundado en 1797, es uno de los más antiguos del mundo. Robert Riley tomó posesión del cargo de cónsul general en Barcelona en 2018, procedente anteriormente de la embajada de EEUU en Minsk (Bielorrusia) y Budapest (Hungría). Diplomático de carrera, es miembro Senior del Servicio Exterior.

 

Riley se muestra aliviado de contar con un nuevo presidente mucho más diplomático y que busca tender puentes y un ambiente de cooperación con los aliados históricos de EEUU. Confirma que las formas cambiarán mucho con la nueva administración y habrá mucha más colaboración con Europa, con otra manera de hablar, no sólo de aranceles sino de otras barreras menos visibles pero que sí dificultan el comercio. Pero, critica también de forma educada que Europa no se enfrente apropiadamente a los desafíos que presenta China, no deja de defender primero los intereses de EEUU y señala que no hay tantas diferencias de fondo en política económica.

 

¿Biden podrá cerrar la fractura abierta en la sociedad norteamericana?

Ahora mismo la principal tarea que afronta EE.UU. es la batalla contra la Covid-19 y la polarización. Tenemos un nuevo presidente, lo que es positivo y alentador para nosotros. Es especialmente importante por la situación en la que nos encontramos en EE.UU. Nada es fácil y rápido, pero por delante tenemos una fase de recuperación en muchos sentidos. El presidente entiende las dificultades y los desafíos a los que nos enfrentamos. No será sencillo, pero tiene un nuevo equipo muy preparado, con una visión clara sobre la recuperación y cómo afrontar la actual polarización en EE.UU. Nos enfrentamos además al gran desafío que presenta la Covid-19, y el presidente tiene un buen plan para combatirla, más organizado y basado en la ciencia y en la colaboración.

 

EE.UU. ha sido el gran referente a nivel de internacional, pero los acontecimientos en el asalto al Capitolio han dado la vuelta al mundo y países como China, Rusia e Irán han aprovechado para afirmar que ya no puede dar lecciones de democracia. ¿Podrá revertirse el efecto de estas imágenes?

Nada será fácil. Se trata de unos acontecimientos que a todos, en EE.UU. y en el extranjero, nos resultaron horribles. No se puede revertir fácilmente, pero ni China, ni Venezuela, ni Irán, ni Corea del Norte pueden dar lecciones de democracia y derechos humanos. En EE.UU. tampoco tenemos que dar lecciones a nadie, tenemos que empezar el proceso de recuperación, y el presidente Biden cuenta con una retórica de colaboración y cooperación. Las instituciones en EE.UU. son fuertes y han funcionado con el sistema de división de poderes desde sus inicios. Eso no es ignorar lo que pasó en el Capitolio, pero soy optimista con la nueva administración, el presidente Biden y los nuevos consejeros, ya que vamos a hacer frente a los desafíos con más colaboración, y trabajando conjuntamente con nuestros socios, aliados y organizaciones internacionales.

 

En el mandato de Trump se ha roto la multilateralidad. Con esta nueva dinámica organismos como la OMC, muy debilitada, ¿pueden recuperar fuerza?

El presidente ha sido claro desde el principio, como también lo ha sido el nuevo secretario de estado, que ha dicho que habrá una nueva forma de colaboración con los aliados. Hay un firme compromiso de colaborar con nuestros socios históricos y sus instituciones. No obstante, no vamos a generar una relación en la que estas organizaciones puedan hacer lo que quieran. Vamos a defender los intereses de EEUU, también los de sus aliados, pero de otra forma. Mediante la colaboración, trabajaremos de una manera diferente, buscando los intereses de todos para quetodos ganemos. Mi experiencia, tras más de 25 años haciendo labor diplomática, indica que trabajar de forma conjunta y con respeto mutuo es mucho más productivo. Con España, la Unión Europea, la OTAN, y también con otras instituciones y áreas geográficas.

 

Todo indica que seguirá el AmericaFirst y la aplicación de políticas proteccionistas. ¿Habrá en la práctica cambios significativos en política económica y exterior entre las presidencias de Trump y Biden? Por el momento Biden ha aprobado un decreto para que el Gobierno Federal gaste más de 600.000 millones de dólares de su presupuesto en compras en productos fabricados en el país.

La idea de “America First” no es nueva de la administración anterior. En España debería de esperarse igualmente que sus diplomáticos hagan también un “España First”, ese es su trabajo. Pero colaborando uno con el otro, discutiendo menos, y buscando intereses en común, todos podemos ganar. Biden quiere desarrollar el sector manufacturero, invertir en la economía de EEUU, pero también en la economía global, y que los intereses de EEUU estén defendidos en la OMC y en otras organizaciones, lo que supondrá una tarea muy importante. Vamos a ver pronto cómo será la política exterior en comercio internacional. Habrá muchos cambios que aún no conocemos. Lo que sí va a cambiar seguro es la manera de lidiar y de defender sus intereses. Será más aburrida, con menos tuits y más discurso de colaboración para lograr mucho más juntos.

 

Estados Unidos lidera el Ranking de Prospectiva de amec 2021, pasando de la cuarta posición que ocupaba el año anterior a la primera. EE.UU. fue el cuarto destino de las exportaciones de las empresas de amec en el 2018 (6,3% del total) y pasó a ser el segundo en el 2019 (9,5% del total). ¿El cambio de presidencia debería ser un elemento dinamizador del comercio y para la instalación de empresas extranjeras en el país? ¿O aplicará políticas proteccionistas que dificulten la evolución de este mercado?

Tenemos que tener un poco de cuidado cuando hablamos de la política proteccionista de cualquier país. A veces, tal y como se utiliza el término, puede tratarse de populismo. Con la administración Biden no habrá populismo. Hay que ver las palabras que utilizamos. Si estamos hablando de promover los intereses de las compañías americanas y los trabajos de los americanos, la administración Biden sí que se centrará en esas industrias. Por otra parte, es posible que tengamos otra actitud sobre los aranceles invisibles basados en normativa, reglas, subsidios... Es posible que haya otra manera de tratarlos, especialmente con la Unión Europea. Con China será diferente.

 

Se llegará a acuerdos con nuestros socios históricos. Se invertirá más en EEUU, pero también se atraerá inversión de España, que será igual o más fuerte. Existe la necesidad de una recuperación tras una caída nunca vista de las economías, también en EEUU, y podemos hacerlo mejor juntos que divididos. Para los miembros amec el interés en EE.UU. sigue creciendo, y en EEUU hay interés en recuperar la inversión exterior. EEUU es muy atractiva en inversión extranjera por su sistema regulatorio, legal y transparente. En EEUU existe una actitud en la que nadie se muestra celoso de la gente que tiene éxito. Existe una gran atracción para las infraestructuras, y hay gran facilidad para encontrar financiación para los proyectos. Estas ventajas siguen existiendo, a las que se suman ahora una nueva voluntad de trabajar juntos para crecer, tanto en EEUU como en Europa. Ambas economías suman la mitad del PIB de todo el mundo y deben trabajar juntas para crecer mejor.

 

¿Van a relajar pronto las condiciones para emitir visados o permitir los desplazamientos de negocios? A día de hoy, las empresas industriales deben prever un mes antes los viajes, con el riesgo alto de que se les rechace el permiso.

El proceso de solicitud de visados se va a mantener tal y como está,  solicitando a través de la embajada una National Interest Exception 30 días antes de viajar. Cualquier cambio se realizará en función de cómo evolucione la pandemia en Europa y EE.UU.

 

Ha comentado que la estrategia con China será diferente. ¿Cómo afrontará EE.UU. la pugna con China por la hegemonía mundial?

No vemos que la estrategia con China vaya a cambiar. Lo que sí va a cambiar es el tono, la manera de hablar de todos los temas sobre comercio, derechos humanos, del crecimiento militar en China, y de cómo en China se mezclan de forma muy clara los intereses militares y estratégicos con los económicos. Lo que va a cambiar es el tono y nuestro interés de trabajar de forma conjunta con Europa porque, como decía, juntando las dos economías sumamos la mitad del PIB mundial y con ello tenemos más capacidad de enfrentarnos juntos a China que divididos. Es mejor lidiar de forma coordinada los desafíos militares, y también los comerciales. Sea por propiedad intelectual, transferencia tecnológica, un sistema de aranceles justo, o subsidios estatales. Por cierto, este último es un problema importante: a las empresas de EEUU y Europa les es muy difícil competir con las chinas, que cuentan con todo el apoyo de su gobierno. No podemos defender los intereses comunes ignorando el problema, o aplaudiendo algo que China no se merece, o abrazando en diversos sistemas o economías sus sistemas tecnológicos.

 

Las empresas industriales han trabajado tradicionalmente con Irán. ¿Habrá cambio o fin a las sanciones y volverá la capacidad de intercambio de empresas españolas con Irán?

Habrá sin duda un cambio de tono, con menos tuits, más colaboración y un lenguaje más respetuoso. El nuevo secretario de Estado ya ha dicho que está a favor, si es posible, de buscar una manera de implementar de nuevo el acuerdo nuclear con Irán, pero con los pasos que ha tomado el país para aumentar la capacidad de producir material para la bomba nuclear no es nada fácil. Pero está abierto a ello, juntamente con aliados y socios. Podemos ser más efectivos. Pero no sabemos los pasos concretos, vendrán después de hablar del tema con nuestros socios.

 

Tal y como ha comentado, la batalla contra la pandemia es ahora el reto principal.

La pandemia nos ha afectado mucho. Por nuestro sistema descentralizado cada uno de los estados ha afrontado la batalla de forma distinta, relacionada con la polarización que tenemos. La nueva administración tiene un plan completo para unificar la lucha contra la Covid-19, trabajando con todos los estados, los gobernadores y basándose en la ciencia y la investigación. Hemos reunido a los expertos de todo el país para tener una estrategia unificada. La acogida de mascarillas y las medidas adoptadas son más amplias de lo que aparece en las noticias. Aunque tenemos una enorme cantidad de casos y muertes por el tamaño del país, la ratio de casos por población no es más alta que en Europa. Pero sí debemos afrontarla de forma más unida.

 

¿Qué efectos está teniendo sobre la economía del país?

Es cierto que el impacto de la pandemia en la economía norteamericana ha sido más suave que en Europa. La recuperación puede ser más rápida, pero hay industrias que han resultado muy afectadas. Las mismas industrias que han sufrido aquí, también están sufriendo en EEUU: la hostelería, hoteles y restaurantes, en un país que tiene muchísima industria basada en el turismo. Está siendo muy complicada la recuperación de estos sectores. La producción en algunas industrias también ha sido más lenta. Es difícil ver qué sobrevivirá. Una parte del plan de estímulo es para ayudar a la industria y para los sectores que pueden ser motor de la recuperación. Pero es una parte de un rompecabezas muy difícil de predecir porque no hemos vivido antes algo así. Hay que coordinar todos los esfuerzos con nuestros socios y aliados, y pensando en el beneficio de todos, desde ancianos a jóvenes. Tengo mucha confianza en que vamos a ver un esfuerzo internacional muy unido.

 

¿Qué diría a las empresas industriales de amec sobre el mercado estadounidense?

EEUU es uno de los mejores sitios del mundo para hacer negocios. Lo demuestra que las empresas industriales de amec tienen a EEUU como principal mercado de interés. Transporte, infraestructuras, innovación, educación en las mejores universidades, todo ello es ideal para los emprendedores españoles y catalanes con actitud positiva, optimista. En EEUU damos crédito y valor al buen trabajo, al compromiso en un proyecto, al mérito, y al respeto al éxito. Todo ello es un gran paquete de grandes razones para abordar nuestro mercado.

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